|
Siempre hay dos entrevistas. Durante la primera, tu interlocutor es un técnico de recursos humanos, habitualmente son psicólogos, sin demasiado conocimientos técnicos. Como un pintor en un boceto, muestra por encima las maravillas del puesto al que aspiras. Eso lo quiero yo para mi, piensas para tus adentros. Y te propones sacar lo mejor de ti mismo. Observando cada tic, cada gesto involuntario, estudiando los resultados de los test psicotécnicos, el profesional te evalúa. Hay veces que el "ya te llamaremos" se convierte en "te llamaremos". Es aquí donde comienza la segunda fase.
La segunda entrevista es la definitiva. Eres un cacho de carne por el que merece la pena pagar. Solo queda ya que tu inteligencia emocional convenza a tu futuro jefe, que salte la chispa y se firme un compromiso de papel. Éxito, bonanza, sonrisa.
En pocos días tendré dos segundas entrevistas, ambos son muy buenos puestos, nuca tuve a mi alcanze nada de tal calibre. De su resultado depende que el futuro de esta página cambie de color o que no haya artículo que suceda al presente.
.....................
Esta bazofia la escribí a 35º a la sombra, regado en legia por una maruja que fregaba la terraza cuatro pisos por encima de mi cabeza.
Pero ahora mismo, solo tengo una de las entrevistas en la cabeza. Es la única que me importa. 18/06/2004 00:22
|